¿Has visto alguna vez un lince ibérico?

El Lince Ibérico

Es uno de los grandes tesoros de la fauna de la península ibérica por su singularidad y unicidad en el mundo. Emparentado con los grandes felinos, los linces ibéricos cuentan con una fisionomía muy característica debida a sus largas patas, su pelaje moteado y su cola corta.

Destacan además por sus llamativos ojos frontales con grandes globos oculares para ver en condiciones de baja luminosidad y por la agudeza de su oído para detectar el movimiento de los conejos.

Su conservación es hoy uno de los grandes retos de la sociedad española y en ello están trabajando a través de diversos programas de protección y recuperación de la especie. El objetivo es incrementar el número de ejemplares que pueblan nuestras tierras y la conservación de su hábitat natural.

Fisonomía del lince ibérico 

El lince ibérico es un carnívoro estricto de tamaño mediano. Su peso medio ronda los 12,5 kg con 80 cm de longitud media y una altura en cruz de unos 45 cm, lo que le da un aspecto grácil. Existen diferencias significativas entre machos y hembras (con desviaciones respecto de la media de hasta 3 kg para cada sexo). Los machos son de mayor tamaño.

Características más destacadas:

  1. Pínceles, barbas y cola corta con un borlón negro apical.
  2. Llamativos ojos frontales con grandes globos oculares que le permiten ver en condiciones de baja luminosidad.
  3. Orejas hirsutas y triangulares, antesala de un oído fino capaz de detectar el discreto caminar de las patas insonorizadas por las pelos de los conejos.
  4. Elevada grupa como consecuencia de sus largas patas traseras que permiten desarrollar saltos muy ventajosos en la caza.
  5. Pelaje moteado, que le proporciona capacidad de mimetizarse con los claro-oscuros del matorral por el que se mueve.
  6. Manos desproporcionadamente grandes. Útiles para apresar con firmeza a sus presas y con aguzadas uñas para impedir su escapatoria.
  7. Dentadura de carnívoros. Grandes caninos para asestar el golpe mortal, muelas carniceras para desgarrar grandes trozo de carne y pequeños incisivos.

El Lynx pardinus: Un pequeño gran felino

El Lince Ibérico (Lynx Pardinus) forma parte de la línea evolutiva de los grandes carnívoros (tigres, leones, jaguares y leopardos) de los que se separó hace tres o cuatro millones de años. Por su apariencia física. Frecuentemente se le asocia de manera intuitiva con cualquiera de las otras líneas de felinos existentes, aunque el lince ibérico está más próximo a un tigre que a un gato en la escuela evolutiva.

¿Dónde habita el lince ibérico?

Su hábitat se concentra exclusivamente en la Península Ibérica en zonas muy concretas de bosque y matorral. Este animal requiere de terrenos aislados de la actividad humana que le proporcione refugio y espacio suficiente para cazar conejos, que suponen el 90% de su dieta.

Actualmente, habitan España unos 400 ejemplares gracias a los programas de recuperación de la especie. La mayor parte de ellos se concentran en el Corredor Verde del Guadiamar, el  Parque Nacional de Doñana y Sierra Morena. Cada ejemplar requiere una superficie aproximada de 10 km cuadrados en los que caza a sus presas y ubica sus zonas de descanso.

¿Por qué el Lynx pardinus está amenzado?

Conejo silvestre

  • Disminución de su principal presa: el conejo de monte. La expansión de la mixomatosis en los años 50 y la enfermedad vírica hemorrágica del conejo han provocado un descenso superior al 80% de su población.
  • Enfermedades. Tiene un elevado nivel de riesgo sanitario debido a su limitada población y su concentración en territorios muy acotados. Su variabilidad genética es baja lo que debilita su sistema inmune.
  • Destrucción de su hábitat natural. La alteración de su ecosistema dificulta su vida y reproducción amenazando la supervivencia de la especie.
  • Acción del ser humano. El hombre es causante de un elevado número de muertes ya sea involuntariamente (atropellos) o intencionada a través de la caza, uso de venenos, etc.